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domingo, 27 de enero de 2013

Boreas uno de nuestros NO PERDONADOS

Aqui os ofrecemos el primer articulo de unos cuantos que Wikihammer 40k esta haciendo para este ciclo LOS NO PERDONADOS. Aqui teneis un personaje desconocido para muchos de los Angeles Oscuros. Sobre todo hablan de su famoso logro como Capellan Interrogador. Que lo disfruteis y esperamos que os guste. En breve seguiran apareciendo nuevos articulos desde Wikihammer 40k. Gracias por vuestra colaboración siempre.

“¿Y si todo en lo que has creído siempre… sólo fuera una enorme mentira?”

Boreas fue un Capellán Interrogador de los Ángeles Oscuros cuyo mayor logro fue la confesión de Merir Astelan, Maestre durante la Gran Cruzada y uno de los traidores de la Legión. Además, combatió en el planeta Limmos IV (Piscina IV) cuando fue atacado por los orkos.

Durante aproximadamente 15 días, Boreas interrogó a Astelan acerca de los motivos que lo habían llevado a traicionar a Lion El´Jonson. Valiéndose de la tortura psíquica y física Boreas fue haciendo que Astelan confesase todos sus pecados al tiempo que le iba contando todos los cambios que se habían producido en los últimos milenios. Durante el trascurso de todos sus encuentros, ambos mantenían una fuerte discusión pues Boreas recriminaba a Astelan sus actos egoístas y contrarios al Emperador y al Primarca provocando un fuerte rechazo de Astelan. De hecho, éste estalló en furia cuando descubrió que los marines espaciales habían incorporado psíquicos a sus ejércitos. Fue durante estas sesiones cuando Astelan empezó a afirmar que los verdaderos culpables de la Herejía de Horus habían sido los primarcas, debido a su egoísmo personal.

Boreas

En sus últimas sesiones, Boreas prometió a Astelan no torturarle más; y que sería mejor que ambos hablasen tranquilamente. Fue en estas sesiones donde Astelan le confesó los actos que habían llevado a la destrucción de Caliban. Fue todo un mazazo para Boreas escuchar que Lion El´Jonson era un primarca oscuro que no confiaba en nadie. Debido a un enfrentamiento entre Astelan y el León, el Maestre del Capítulo fue obligado a permanecer en Caliban junto a Luther. Lion temía que si Luther combatía, se haría más popular que él. Astelan intentó salir del planeta para combatir contra Horus pero fue detenido por otros marines. Cuando regresó la flota comandada por Lion El´Jonson, Astelan la atacó ya que no sabía en qué bando estaba. El antiguo Maestre narró los hechos de la brutal batalla que conllevó a la destrucción del planeta y le dijo a Boreas que Lion había vuelto porque sentía envidia de Luther, y que fue él quien bombardeó Caliban.
Enfadado por estos comentarios, Boreas volvió a amenazar a Astelan; pero este le dijo algo que lo frenó: 

´´Los Ángeles Oscuros no participaron en las últimas batallas de la Herejía de Horus porque el primarca estaba esperando a que un bando ganase“.

En su último encuentro, Astelan le dijo que el motivo por el que los Ángeles Oscuros eran un capítulo donde reinaba el secretismo y la desconfianza era la verdadera personalidad del primarca, ya que pasó largos años viviendo como un animal solitario, desconfiando de su propia sombra. Tras su última confesión, el Gran Maestre Capellán ordenó que se lo llevasen a la celda más oscura de la Roca.
Años después, Boreas fue destinado junto a un destacamento de Ángeles Oscuros al planeta Limmos IV, que había sufrido un gran ataque pielverde, y aún quedaban reductos orkos. También serían una avanzadilla para el capítulo y se encargarían de reclutar y entrenar a los aspirantes del cercano planeta Limmos V, habitado por bárbaros que vivían en una jungla letal.

Tras una misión de reclutamiento, Boreas se encontró fuertes disturbios a lo largo del planeta y se dirigió al centro para ver lo que ocurría. Allí contempló barricadas y grandes manifestaciones. Un gran temor le sobrevino cuando descubrió que horas antes los ángeles caídos habían estado en el planeta. Inmediatamente, Boreas ordenó perseguir a los caídos pero antes tuvo que ascender a todos sus hombres a veteranos del Ala de Muerte, pues éstos eran los únicos que podían conocer de la existencia de los traidores. Durante todo el trayecto hasta que hallaron la nave enemiga, Boreas instruyó a sus hombres en los distintos catecismos del capítulo. Cuando avistaron la nave, él dirigió el asalto y tras un breve e intenso combate, se hizo con el puente de mando, donde solo encontró piratas. Allí descubrió que tenían una base en una luna cercana, donde se escondían los traidores. Tras retomar la travesía, llegaron a la base y la asaltaron. Su nerviosismo fue en aumento cuando descubrió que tampoco había marines enemigos en la nave, pero un oficial le confesó que ese había sido el plan de Cypher, líder de los caídos. Su idea era alejarlos del planeta para atacarlo sin apenas resistencia.

Los Ángeles Oscuros volvieron raudos a Limmos IV, y durante todo el viaje, Boreas reflexionó acerca de las palabras de Astelan que había escuchado años atrás. Cuando descendió la nave, se encontraron importantes disturbios por toda la capital. Además, la base había sido saqueada, asesinados todos los reclutas y robada la totalidad de la Semilla Genética. Estando casi listos los preparativos para retomar la caza de los caídos, Boreas descubrió que estos habían preparado un gas mortal que se almacenaba en la fortaleza en caso de que el planeta fuese atacado a gran escala. Había dos opciones, permanecer en la fortaleza dejando escapar a los caídos pero impidiendo que el gas inundase el planeta; o todo lo contrario, perseguirlos condenando al planeta a una muerte dolorosa. Tras una fuerte discusión interna, Boreas decidió permanecer en la fortaleza, desoyendo a otros veteranos que preferían recuperar la semilla genética aunque muriesen millones de personas. Antes de inmolarse junto al resto de sus hermanos, Boreas pidió que bajasen a la celda de Astelan y de su parte le diesen la razón sobre sus confesiones acerca de la naturaleza de los Ángeles Oscuros.

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